Tu infraestructura habla.
El problema es que nadie la escucha.
Cada firewall, servidor y aplicación genera registros de lo que ocurre en tu infraestructura. Sin correlación en tiempo real, son datos que no sirven de nada. Nuestro SOC gestionado los convierte en visibilidad real — y actúa cuando algo lo requiere.
No necesitas tenerlo todo listo para empezar.
La mayoría de empresas que llegan a nosotros no saben exactamente qué tienen. Eso no es un problema — es el punto de partida habitual.
No es un problema
de tecnología.
Es un problema de mantenimiento.
El SIEM que instalaron hace dos años funciona. El problema es que el ingeniero que lo configuró ya no está en tu empresa. Las reglas de detección son las que venían de fábrica. Las alertas llevan meses sin revisarse porque hay otras prioridades. Y nadie sabe exactamente qué está mirando y qué no.
No es negligencia — es la realidad de un equipo de IT que tiene veinte cosas más que atender. Un SIEM sin mantenimiento activo no es una solución de seguridad. Es una casilla marcada en una auditoría.
- El ingeniero que lo configuró ya no está — nadie sabe cómo funciona
- Las reglas de detección son genéricas, no están adaptadas a tu caso
- Miles de alertas al día, la mayoría irrelevantes — nadie las lee
- Actualizaciones pendientes porque no hay tiempo para probarlas
- Coste de licencias + coste de personal + coste de oportunidad
- Nuestros ingenieros lo configuran, lo mantienen y lo actualizan — siempre
- Reglas adaptadas a tu entorno concreto, no plantillas de catálogo
- Solo te avisamos cuando algo requiere atención — no para que decidas si es importante
- Cuando llega el aviso, ya sabemos qué pasó y qué hay que hacer
- Coste predecible desde el primer mes — pagas por lo que consumes, no por lo que no necesitas
En 30 días tienes visibilidad completa. Sin montar nada.
Sin proyectos interminables ni consultores que desaparecen. En un mes el sistema está detectando y tú tienes un informe que lo demuestra.
Pagas por lo que necesitas.
No por lo que no usas.
No existe un paquete estándar porque no existe una empresa estándar. El servicio se construye con lo que tiene sentido en tu caso — integramos las fuentes que aportan visibilidad real, configuramos la detección para tu entorno y añadimos los módulos que necesitas.
El coste varía según el volumen de eventos que procesas y los módulos que contratas. Es predecible desde el primer mes — sin sorpresas, sin partidas ocultas — pero no es una tarifa plana porque tu infraestructura no es igual a la del cliente de al lado.
- Plataforma SIEM en cloud — servicio e infraestructura en territorio español
- Integración de las fuentes que aportan visibilidad real en tu caso — no todo lo que genera ruido, sino lo que importa
- Correlación y análisis autónomo 24/7/365 — configurado para detectar lo que es relevante en tu entorno concreto
- Solo te avisamos cuando algo requiere tu atención — no para que decidas si es importante. Eso ya lo hemos hecho nosotros
- Respuesta ante incidentes por ingenieros — disponible como módulo adicional si tu nivel de riesgo lo requiere
- Informe mensual escrito para que lo entienda tu dirección — sin tecnicismos, con lo que pasó y lo que se resolvió
- Canal directo con el ingeniero responsable de tu cuenta — no un call center, no un ticket
- Almacenamiento a largo plazo disponible como módulo adicional — necesario si trabajas con la Administración Pública o necesitas acreditar cumplimiento ENS o RGPD
- Protección en el endpoint (EDR) — disponible como módulo adicional para Windows, macOS, Linux y servidores
Tu EDR no para nada
porque nadie lo
ha puesto a punto.
La mayoría de empresas tienen un EDR en modo monitor. Detecta, registra, avisa. Pero no bloquea — porque nadie se atrevió a activar el modo bloqueo sin saber cuántos falsos positivos iba a generar. Las alertas se acumulan, nadie las revisa, y el sistema lleva meses tal como salió de caja.
La diferencia no está en el producto — está en quién lo configura. Antes de activar el modo bloqueo, identificamos qué procesos y aplicaciones son normales en tu organización. Cuáles van a generar falsos positivos. Cuáles hay que permitir y cuáles bloquear sin excepción. Eso es lo que permite que el EDR funcione de verdad.
Si se aísla una máquina mientras duermes,
tú decides qué hacer.
Cada 5 minutos, nuestro sistema comprueba si algún endpoint ha sido aislado. Si detecta un aislamiento fuera de horario, envía un email al contacto que nos hayas indicado con un botón para revertirlo si es un falso positivo.
Sin llamadas. Sin esperar a que abra la oficina. Sin que nadie tenga que estar de guardia. Si no haces nada, la máquina sigue aislada hasta que la revisemos por la mañana.
¿No sabes por dónde empezar? Nosotros tampoco empezamos por el SOC.
Empezamos por entender lo que tienes. Cuéntanos tu situación — un ingeniero te responde, no un comercial.